VERONA - Arte en Verona

Duomo La mejor manera para descubrir la belleza de la ciudad es pasear por las calles y callejones que abarcan contemporáneamente dos mil años de historia, desde el glorioso pasado romano hasta nuestros días. La edificación romana de mayor antigüedad es el Puente Pietra (de Piedra): sus arcos unen las dos orillas del río y marcan el nacimiento de la ciudad. El Teatro Romano y la Arena (el tercer anfiteatro romano en el mundo por tamaño y el primero por su estado de conservación) dan testimonio del glorioso pasado antiguo que caracterizó a la ciudad. La Edad Media en Verona se distingue por la construcción de la Basílica de San Zeno, una verdadera joya del arte románico en Italia. Con sus altas torres y el puente fortificado, el castillo de Castelvecchio recuerda la atmósfera de fábula que reinaba en la corte de la señoría de los Scaligeri. Gracias a un minucioso restauro del arquitecto Carlo Scarpa, hoy en día este castillo acoge un museo de arte antiguo donde se encuentran pinturas de Pisanello, Mantegna, Bellini y otras obras maestras del arte renacentista italiano. En las Arche Scaligere (sepulcros de la familia Scaligera) San Jorge y el dragón las estatuas de los caballeros parecen enfrentarse en un “torneo medieval esculpido en la piedra”, creando un ambiente mágico y sugestivo. Durante el siglo XVI la pintura y la arquitectura se funden y sobre las fachadas de los edificios se realizan frescos de grandes escenas mitológicas que transforman a la ciudad en urbs picta (ciudad pintada). El antiguo foro romano se convirtió durante la era medieval en la plaza del mercado, luego fue adornada con frescos renacentistas y una alta torre de reloj. Hoy en día este espacio, llamado Piazza Erbe (plaza de las Hierbas), es el centro de la vida de la ciudad: entre quioscos de frutas y mesas de cafés, forasteros y veroneses se mezclan en una melodía de voces y colores. Muchos viajeros del pasado, de Goethe a Ruskin, han visitado y amado Verona, describiendo su encanto en apasionadas páginas llenas de admiración y emoción. Verona, increíble y precioso mosaico de arte y de historia, es una ciudad para descubrir en sus infinitos y curiosos detalles: las estatuas, los frisos de los edificios, los frescos, los portones, las inscripciones, las ventanas medievales, las fuentes, todo contribuye para que la imagen de la ciudad sea inolvidable para todos sus visitantes.